Llevo algún tiempo observando los cambios que están ocurriendo en la industria del network marketing.
Son cambios que mucha gente no ha visto aún, pero que van a afectar completamente al futuro de nuestro negocio. Seguro.
Como siempre, los primeros que se den cuenta de lo que está pasando y tomen ventaja, serán los nuevos superlíderes de nuestra industria.
¿Te gustan las historias? Voy a contarte una.
Hace unos días, una persona de alto rango en una compañía que está iniciando operaciones en varios países, una compañía que está llamada a ser el "nuevo gigante del multinivel" (según la propaganda de la empresa, claro) hizo una oferta a Carmen, mi mujer.
Esta persona es un networker de guante blanco (gran corazón, tesón y visión para el negocio), y le propuso unirse a esta empresa.
Le hizo una oferta realmente tentadora: un sustancioso premio económico por abrir nuestro país, y por traer a su equipo personal a la nueva red, además de colocar un montón de personas bajo su organización.
Francamente, la oferta era muy buena. Tanto, que Carmen estaba decidida a unirse a esta nueva compañía, y tuvo varias reuniones con su equipo para ver quiénes estaban interesados en esta nueva aventura…
Bien. Cuando ya estaba todo decidido, a punto de comenzar a registrar a todos sus socios, pasó algo.
Carmen estuvo viendo con detenimiento el plan de pagos de la compañía en cuestión, y se paró en seco.
Me dijo: "Jesús, tengo que renunciar. No puedo seguir adelante con esto."
-¿Por qué? ¿Qué pasa?
Entonces ella me enseñó algo de marketing -las mujeres son grandes maestras en esto de los negocios- pero sobre todo, me mostró de nuevo la parte que a ella le gusta denominar, tal y como el maestro Joe Schroeder llama, "El espíritu de la tribu".
Nos sentamos tranquilamente y me dijo:
"Querido, no puedo unirme a esta empresa, con todo el dolor de mi corazón. La oferta es fantástica, adoro a mi patrocinador, pero voy a dejarlo pasar.
En estos momentos, estamos pasando por una crisis económica histórica, hay muchísima gente en paro, sin dinero ni para pagar la comida.
Tú sabes que mucha gente está dejando el negocio, no porque no quiera seguir, sino porque no puede mantenerlo.
Pero es increíble, las compañías no piensan en esto… siguen actuando como si nada. Siguen vendiendo el mismo sueño de riqueza que hace 5 años, sólo que ahora no estamos en las mismas condiciones de comprarlo…
Mira, he visto el plan de pagos, y para calificar, mi equipo tiene que invertir 189 euros al mes en productos.
¡En productos que no son imprescindibles, sino totalmente superfluos! Es posible que haya ciertos miembros del equipo que sí puedan mantener ese nivel de compra, pero otros muchos tendrán que abandonar.
Y esto No es duplicación.
Yo estoy aquí para llevar a mi gente al éxito, y tengo que encontrar un negocio cuyos requisitos de calificación sean lógicos para los tiempos que corren.
189 euros es demasiado dinero para mucha gente.
Así que, a pesar de la oferta que tengo en la mesa, tengo que renunciar, sobre todo porque esta propuesta a quien más beneficia es a mí. Pero yo, sin mi equipo, no puedo desarrollar el negocio."
La verdad es que me quedé frío. La miré, y entonces me di cuenta de cómo están cambiando las cosas en esta industria.
Hace un año tan sólo ese argumento hubiera sido una tontería. Estamos en el mundo de los negocios, y aquí se invierte y se gana, 189 euros no era tanto dinero.
Pero ahora las cosas son diferentes.
En esos días aprendí y recordé algo importante, que a ti puede servirte también. Te lo resumiré en pocos puntos.
- Piensa en tu gente antes que en ti mismo (aunque tengas una tentadora oferta delante de tu nariz). Si aún no tienes equipo, piensa en ellos de todas formas. En un futuro lo tendrás.
- Piensa en todos, no sólo en los líderes. La base del éxito aquí es tener muchísimas personas ganando dinero y consumiendo productos. Que todos puedan hacerlo, los que están y los que vendrán, los que están abajo del plan de pagos, y los que cobran los fantásticos bonos de la empresa. Todos son importantes.
Esta es la esencia del Espíritu de la Tribu.
Tu gente eres tú. Lo que no beneficia a todos, no te beneficia a ti.
La unión, la hermandad, el servicio a los demás.
Este es el auténtico liderazgo.
- Los productos deben tener una utilidad REAL, la gente debe necesitarlos de verdad. Hay cientos de productos fabulosos en muchas compañías, pero lo cierto es que todos podemos vivir sin ellos. Los productos inútiles ó accesorios tienen poco futuro, porque la tendencia de vida en general es eliminar lo que no necesitamos. La gente quiere vivir mejor, y quiere vivir de una forma más simple. Menos es más.
Si Basas tu Negocio en un Producto cuya Existencia Sólo tiene Sentido como
Excusa para ganar Dinero, vas Contra la Tendencia del Mercado.
Es muy posible que en cuanto surjan dificultades económicas, tus socios dejen de comprar este tipo de productos…y se acabó el cheque.
- ¿Cuánto dinero puedes invertir en productos de tu negocio al mes? Esa es la cantidad que podrás duplicar, porque hay miles de personas que pueden invertir lo mismo que tú. Piensa siempre a la baja, porque serán la mayoría. De lo contrario, mucha gente se irá nada más llegar (la primera etapa es siempre la peor, porque no tienes equipo, y no estás ganando dinero aún). Sí, estarás encabezando el último grito del multinivel, pero estarás solo.
Esto me hace pensar que las compañías no están haciendo sus ajustes, no están pensando en la gente que tendrá que invertir en ellas. Nunca lo hicieron, pero ahora mismo están mucho más alejadas de la realidad de lo que han estado jamás.
Bueno, allá ellos. La cuestión aquí es que TÚ hagas lo adecuado. En estos momentos están saliendo empresas con otra filosofía de trabajo, donde el objetivo es precisamente ése: crear negocio en momentos difíciles.
No te quedes en lo obvio. Busca y compra el negocio que puedas mantener a largo plazo. Esa es la base del éxito ahora, porque hay muchísima gente buscando lo mismo que tú.
Un negocio que funcione en tiempos difíciles será un bombazo en el futuro, cuando la crisis sea superada.
Ah, no te he contado el final de la historia…
Carmen, después de renunciar a esta compañía, pasó unos días en standby, esperando encontrar una oferta mejor.
Y lo hizo.
A veces, la vida nos reserva sorpresas increíbles cuando actuamos desde el corazón.
Creo que ahora más que nunca esta frase viene que ni pintada:
Ser + Hacer = Tener